a lucia la veia caminar todas las tardes ya sea q viniera de la calle del parque o comiendo un jotdog en la central, yo ahí siempre en el balcon, esperando, lucia quien traia un paraguas desgarrado el cual abriamos en el plena lluvia cayendo en pedazos de tela, esa lucia quien me gozaba con llenarme de agua encharcada, oh lucia aquella que llego del puerto a quien el club de la serpiente utilizaba como burla, esa lucia q soñaba con ser actriz y la cual encargado tenia a francisco, de ella quien sus amigas no se despidieron al salir del puerto.
no ha existido mujer mas hermosa en el mundo que remedios, esa remedios tan inocente, tan pura, la misma pureza que elevaba su bellaza, remedios quien sin importarle embadurnar los restos sobre la pared, a quien poseia una belleza maldita decian, y es por remedios cualquiera moria de amor, amar a remedios es la muerte, no puedo amar a alguien que deje de comer con tal de verme, me decia, y asi bella se rapo y su desnudez estado natural ella decia, su belleza no es de este mundo contaban sus tias y su abuela, y tal vez por eso acudio al llamado de la eternidad.
llegar por la noche a visitar a phoebe era tan esplendido como despertarla accidentalmente, ella tan cariñosa que me abrazaba sin importar mi olor a alcohol y tabaco, tan alegre y tan objetiva, ella brillante tan directa que me dice, es que a ti no te gusta nada y hacerme dudar, pensar que lo que en realidad me gusta, y tan placentero bailar con ella, que lo hace muy bien, le deje una nota, me marcho lejos y ella llego corriendo con una maleta y el gorro que me quito, mal me senti al decirle que ella no me puede acompañar la hice llorar no me quizo hablar, aun asi la vuelta en el carrusel la volvio a alegrar.